Estamos ante un milagro relacionado con una multitud y sus necesidades. Un signo que, además, ocurre debido a la presencia de Jesús en un lugar de retiro a donde ha llegado por una causa muy concreta: la muerte de Juan
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús